¿Cuándo se declara un concurso de acreedores?

¿Cuándo se declara un concurso de acreedores?

El empresario tiene la obligación de declarar un concurso de acreedores siempre que se encuentre en una situación de insolvencia actual o inminente. En el supuesto de que no lo haga, podrá enfrentarse a la declaración de culpabilidad del concurso. Asimismo, sus acreedores podrán comenzar esta solicitud.

Sea el caso que sea, la ley obliga que se declare el concurso desde el momento en que resulte imposible cumplir con las obligaciones de forma regular.

Económicamente, se puede observar desde diversas perspectivas que pueden resumirse en estas tres:

  • Económicamente la empresa no puede saldar sus deudas íntegramente.
  • Temporalmente implica que la empresa no puede satisfacerlas temporalmente.
  • Además, se entiende que no se puede cumplir regularmente con las obligaciones si para hacerlo hay que recurrir al endeudamiento sistemático.

Constatada esta situación, el empresario tendrá el deber de solicitar el concurso voluntario en el plazo de dos meses. También puede emprender negociaciones de refinanciación, lo que garantizaría alargar este plazo.

Las fases del concurso de acreedores

Las fases del concurso de acreedores pueden dividirse en cuatro, aunque no en todas las ocasiones se dan estas cuatro etapas. Cada concurso tiene sus particularidades. Así, mientras en unos casos se podrá resolver mediante un acuerdo de refinanciación en otros será imperiosa la liquidación de la sociedad.

Estas etapas son:

  1. Actos previos: incluye la solicitud de iniciación, la petición de documentación de las circunstancias y los primeros pasos procesales.
  2. Fase común: se inicia cuando se declara el concurso propiamente dicho. En este caso, despliega ciertas obligaciones sobre el deudor, los acreedores y las relaciones entre ambos. El propósito de esta fase es determinar el alcance del concurso. A su vez, trata de preservar el patrimonio del deudor.
  3. Fase de resolución: esta puede contemplar dos vías:
  4. El convenio: puede presentarse de forma anticipada o no. Su objetivo es llegar a un acuerdo con los acreedores para permitir el pago.
  5. La liquidación: se trata de la solución más indeseable al concurso de acreedores. Consiste en liquidar el patrimonio del concursado para satisfacer, en la medida de lo posible, los créditos concurrentes.
  6. Calificación del concurso: este puede ser calificado como culpable o fortuito, dependiendo de las circunstancias en que se haya producido. Esta fase se reserva para los casos de liquidación, el incumplimiento del convenio o aprobación de convenidos perjudiciales para los acreedores.

Un concurso de acreedores comienza con el auto de admisión y concluye por tres motivos:

  • Por revocación de este.
  • Cuando se cumpla el convenido o se frustre por la inexistencia de bienes y derechos.
  • Cuando los acreedores renuncien a sus derechos.

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